Respuesta: Regalo de grado Era el último día de clases, ya a tres días del día de graduación y no era el mismo. Como podía seguir viviendo sin hacerle el amor a Susana. Sabía que pasaría mucho tiempo para volverla a ver, tenia que hacer algo. Ella hacia parte de la seguridad del colegio en el recreo, así que en ese momento me dirigí a la parte de arriba. La pregunté a una chica, la cual me señaló que se encontraba en la oficina del rector; fui hacia allá cuando me la tope en la puerta. - El señor rector se encuentra ocupado. - No he venido a eso. Noté como su uniforme se encontraba levemente manchado y me quede viéndola fijamente. - Ven. Me llevó a uno de los salones, nos sentamos en un pupitre y empezamos a charlar. - Estoy peleando con mi novio pero no por eso estuve ayer contigo. - Solo quería pedirte tu número telefónico para... - ¿Es que no quedaste satisfecho? - Claro. - Yo también...pero no es bueno que nos frecuentemos, estoy viviendo un momento en mi vida muy importante, y me encantaría follar contigo a diario, pero no me gustaría una relación contigo por que el sexo me limitaría como ser humano, dejémoslo hasta acá...si...sabes...me costó mucho tratar de sacarle las manchas a mi uniforme, ¿se nota mucho? - No tanto, pero yo se de donde vienen, así que me di cuenta inmediatamente. - Falta todavía un rato para volver a los salones...ayer hubiera dado un poco más para tenerte... Empece a sentir su mano en mis pantalones, bajándolos lentamente hasta mis rodillas y tomando mi pene con delicadeza empezó a hablarme (o a hablarle): - Voy a extrañarte mucho... Empezó a mover mi miembro haciéndolo crecer más fuerte. - Ven quítate los calzones que te la quiero meter como ayer. - Me encantaría pero esta mañana me llegó el periodo y siento algo de dolor. Nunca le hagas el amor a una chica cuando esta tenga el período, ya que nos duele mucho. - ¿Entonces por qué me excitas así? Si no puedes hacerlo. - Que tenga el período no significa que no te pueda dar placer. Su mano comenzó a moverse mas rápido, sentía un gran descanso al saber que ella gozaba conmigo. - Vamos échalo...échalo por mi... Su mano aceleraba y no soporte mas, la primera sacudida alcanzó una altura increíble y así consecutivamente, su mano quedo llena de mi líquido blanco y soltó una risa de satisfacción. - Grandioso, eres fantástico. - Tú eres fantástica. – Le dije. - Me has llenado toda la manga del saco otra vez, me hubiera arremangado. Saco papel de su bolsillo y procuró limpiarse la manga, pero las manchas fueron difíciles de quitar, así que se arremangó las dos mangas y se limpio las manos. - Tengo que lavarme las manos por que tu semen es muy pegajoso. Fue un placer hacerte el favor. - El placer fue mío. - No podía terminar de estudiar sin haberme tirado un compañero de colegio. - ¿Nunca lo habías hecho con alguien del colegio? - No me llama nadie la atención, bueno hasta ahora. - Quisiera saber si los rumores que ahí de ti y de tus amigas son ciertos. - ¿Cuáles? De que odiamos a los chicos y que somos unas lesbianas de primera, ¿además de putas con maleta? - Yo...no. - Esos rumores los inventan los que no han podido conquistarnos, somos chicas normales, como todas. Ahora que me conoces más, ¿qué dirías de mí? - Que eres increíblemente bella. - Gracias, tenemos que irnos, chao - me dijo despidiéndose. Me subí los pantalones y salí del salón. La vi dirigirse hacia el baño cuando escuche la campana indicando que el último recreo había acabado. |