Se rompió del todo la frágil relación
15 marzo 2010
No hay nada que acerque un poco de armonía. La confusión por la que transita Boca se agudizó con la estrepitosa caída ante Tigre, y los conflictos internos ?hasta ahora algo disimulados? quedaron más en evidencia. La relación entre el plantel y Abel Alves no entregaba confiables signos de estabilidad, pero después de la franqueza con la que se despachó el técnico xeneize, da toda la sensación de que no será posible una recomposición. Con sus expresiones, el DT se puso definitivamente el plantel en su contra. Al menos que el clásico del próximo domingo con River catapulte la resurrección, cicatrizando las notorias heridas.
En distintos pasajes de la conferencia de prensa, Alves remarcó la carencia de disposición de sus dirigidos (se marcharon sin hablar). Este claro reproche público, indudablemente, no será del agrado de los futbolistas. Entonces, habrá que esperar que las horas expongan las consecuencias de esta dura crítica del entrenador. "Yo creo que si el jugador de Boca, con todo lo que eso representa, no pone ganas y actitud, así no se puede. El que no esté para jugar, que dé un paso al costado", soltó el conductor, que se extendió así en su contundente exposición: "La hablaré el martes con los jugadores, y les preguntaré qué pasó. A nadie le gusta perder 3-0, pero me voy confiado porque sé que vamos a hablar y tratar este problema a fondo. Para el partido con River pondré a los once que mejor estén. El clásico es la oportunidad ideal para revertir esta situación. Tenemos que pensar que hay que ganar si o si, no nos queda otra", indicó.
En este mal inicio de campeonato, permanentemente se hizo referencia a su permanencia en el cargo, pero Alves repitió que "no voy a dar un paso al costado, ni nada". Pero más de los deseos manifiestos por el técnico, los dirigentes esperarán a ver qué sucede en el superclásico, aunque se sabe que no será despedido abruptamente, sencillamente porque no tienen ningún candidato firme para tomar las riendas del equipo.
En el análisis de los sucedido en la visita a Victoria, el entrenador boquense hizo referencia otra vez a la falta de entrega: "El gol de entrada nos pegó muy fuerte, por eso tenemos que trabajar. El jugador de Boca tiene que tener mentalidad ganadora ante cualquier rival y en cualquier lugar. No hay excusas; Tigre nos ganó muy bien porque tuvo mejor actitud, la que deberíamos haber tenido nosotros". El conjunto de la Ribera sigue preso de su inexpresión, y así como en el campo no encuentra soluciones, con las palabras tampoco se vislumbra que pueda llegar pronto la calma.
Un día libre, esperando que mejore el ánimo
La agenda del plantel xeneize incluye el día libre para hoy, y el trabajo se reanudará mañana por la mañana en el predio de Casa Amarilla. En el reencuentro se conocerá qué efectos provocará este nuevo traspié, y cómo tratarán de recomponer el ánimo para recibir el domingo a River.