El desastre en ganassi....
De nuevo Jimmie Johnson y su jefe de equipo Chad Knaus se salieron con la suya. O más bien, Gordon y su mano derecha Steve Letarte no supieron como rematar una carrera que tenían casi entre el bolsillo. Knaus hizo lo que tenía que hacer y fue Letarte quien puso a su piloto a merced de su karma, del piloto al que un día él le abrió la puerta del Hendrick Motorsports y quien desde entonces lo tiene opacado. “Asoleado¨ como dirían algunos compatriotas colombianos.
Letarte habría podido saber si Johnson se la iba a jugar a cambiar solamente dos o si iba a colocar cuatro llantas nuevas para el remate. Esto gracias a que su caja en pits estaba mucho más adelante que la del equipo #48. A pesar de eso, decidieron ir por la opción arriesgada, cuando quienes tenían que jugar un poco al azar en Vegas eran quienes le perseguían.
Johnson trabajó a Gordon hasta que finalmente a 16 vueltas del final hizo valer su superioridad técnica, con cuatro llantas nuevas que ante las dos del #24 le daban el mayor agarre que en un aparte anterior de la carrera no tuvo para superar al auto que hasta ese entonces había liderado 218 vueltas, exactamente el 86 por ciento de lo recorrido. Perder, después de dominar en forma tan aplastante, tiene que dolerle a Gordon, quien suma ahora 32 carreras consecutivas sin triunfo.
Para el equipo Earnhardt Ganassi Racing la carrera resultó un desastre. Lo que pasó en la vuelta 94 fue lo último que habría querido ver Chip Ganassi. La peor pesadilla. McMurray había reiniciado lado a lado con Montoya desde la quinta fila y el colombiano estaba adelantándolo por la línea externa entrando a la curva 1.
El auto de McDonalds se deslizó un poco hacia arriba en el peralte (esto no se vió en televisión), Montoya le dió espacio y salieron lado a lado a la recta opuesta. Cruzó el #42 en la curva tres por delante y McMurray de nuevo subió un poco respecto a la línea que traía inicialmente y terminó tocando en la esquina trasera izquierda al auto de Montoya. Resultado: Los dos contra el muro y Kurt Busch sin salida termina también involucrado.
Montoya luego fue duro, tal vez demasiado con McMurray en sus declaraciones justo después del incidente. Pero eso pasa cuando a un piloto con su temperamento le ponen un micrófono en frente cuando se acaba de bajar del auto con la cabeza caliente. McMurray así lo entendió cuando habló con la prensa después de la carrera. Saliendo de la pista se cruzaron con Montoya camino al aeropuerto pero no hubo contacto entre los dos. Luego sí hubo comunicación vía texto entre los dos y en principio el incidente ha quedado archivado.
Queda la herida sin embargo, que de hecho venía desde Daytona, pues en las 500 Millas cuando se encontró McMurray a su compañero de equipo en la succión, nunca trabajó con él. Era difícil reclamarle entonces sin embargo, pues ganó la carrera y ante eso no cabe pero. Nada positivo lo que ocurrió este fin de semana para el ambiente de trabajo al interior del Earnhardt Ganassi Racing. Ambos perdieron, pero Montoya suma ya dos carreras con malos resultados, de tres que se han disputado. Necesitará reponerse con carreras muy buenas para compensar esto de camino al objetivo de las primeras 26 carreras.
Para quienes quieran reírse un poco, entren al twitter de Connie Freydell (cfreydell). Ella da una visión con algo de humor del incidente entre su esposo y McMurray.
Este Lunes Montoya estará en Bogotá lanzando un concurso para diseñar su casco y también en el torneo Juan Pablo Montoya Celebrity PRO-AM de golf, donde lo acompañará Camilo Villegas, quien ha tenido un inicio de temporada mucho mejor que el suyo.