De todas las cosas descabelladas que he escuchado que hacen las celebridades de
Hollywood, esta es la que parece tener mas sentido.
Se trata de la actriz increíble actriz
Kate Winslet y su preciado
premio Oscar a Mejor actriz.
Resulta que la protagonista de Titanic ha confesado a la prensa que guarda su
premio en un sitio bastante inusual:
su baño.
Pero cuidado, que los motivos, lejos de ser una especie de desprecio o indiferencia, son los siguientes (dicho por la misma Kate en una entrevista):
“Lo puse en ese sitio estratégico, porque básicamente, todo el mundo quiere tocarlo, todo el mundo espera ese momento para decir “dios mío”, o saber que tan pesado es. Asi que es por ese motivo que lo puse en el baño, porque de ese modo, los invitados se evitarían el hecho de venir a preguntarme don guardo mi Oscar.”
Sabias palabras de la mano de una sabia mujer.
Estoy segura de que si yo la visitara a su casa, también querría ver su estatuilla, y comprendo que a veces debe ser bastante molesto ir de aquí para allá con una estatuilla en la mano.