Reinhard Heydrich: el secuaz más cruel de Hitler
Heydrich es, por su personalidad y sus acciones, una de las figuras más controvertidas y oscuras del régimen nazi, haciendo palidecer incluso a las características de su superior
Himmler. Heydrich demostró ser un hombre extremadamente inteligente, de una astucia aguda para urdir complicadas conjuras, minuciosamente estructuradas, con efectos de largo alcance. Era, según
Walter Schellenberg, un
animal de presa. Además demostró ser un acertado administrador y gobernante al estar a cargo de la administración checa.
Era muy calculador y desconfiado, de claridad en sus pensamientos y exposiciones, además de eficiente y carente de escrúpulos, nada parecía escapársele de las manos. Para muchos era el
nazi perfecto.
Hitler consideraba a Heydrich un hombre extremadamente dotado y peligroso, y le llamaba
"El hombre del corazón de hierro".[1]
Por otro lado, tenía una especial afinidad por la música, los deportes, en especial la esgrima, en la cual era muy diestro, y los estudios. Era además un avezado piloto de Messerschmitt ME 109 Su sola presencia marcaba un abismo psicológico que ocasionaba terror físico incluso a sus más cercanos colaboradores. Era muy temido en su círculo personal. Para
Willheim Canaris, Heydrich era su pesadilla, que lo sumía en trances nerviosos.