Un Oscar no garantiza el éxito

Ni las estrellas más brillantes de Hollywood, los actores y actrices oscarizados, están a salvo de los malos guiones, los malos papeles y, en definitiva, las malas películas.
Ganar un oscar no garantiza el éxito en el futuro del galardonado, de hecho en muchos casos parece el principio del fin para las carreras de muchos de ellos. veamos varios ejemplos de lo que vamos a llamar indigestiones de Oscar de campeonato.

Halle Berry

Tan sólo tres años después de recibir un
Oscar por Monster's Ball, Halle Berry se encontró caminando por la alfombra roja de unos premios situados en las antípodas de los de la Academia, los
Razzie, para recoger su merecidísimo premio a la peor actriz por su interpretación de catwoman. Como es una chica con clase y sentido del humor no sólo fue a recoger su razzie, sino que además dio un discurso en la ceremonia.
Y es que
su instinto a la hora de escoger papeles
la ha traicionado desde que consiguió ese maldito Oscar, y no sólo por
Catwoman, nadie ha podido olvidar, aunque todos lo hemos intentado, su nefasta interpretación en esa especie de broma cinematográfica titulada
Gothica.

Helen Hunt

Aunque el título
Mejor imposible debería de haber sido
profético para Helen Hunt, que ya cosechaba éxitos con su encantador personaje en la serie de televisión
Loco por ti, después de llevarse a casa su
Oscar como mejor actriz en 1997 no ha hecho nada que se acerque ni un poquito a la gran interpretación que la hizo merecedora del premio.
En 2000 consiguió tener cuatro películas en cartel:
El Dr. T y las mujeres,
Cadena de favores,
Náufrago y
En qué piensan las mujeres. Su papel en Cadena de favores era pequeño pero decente, pero aún así, lamentablemente,
no podemos felicitarla por su interpretación en ninguna de ellas.


Adrien Brody
Brody ya era un tío enrollado antes de estamparle un beso a traición a Halle Berry en la ceremonia de los Premios de la Academia de 2002 donde recibió un Oscar como mejor actor por su brillante interpretación de
Wladyslaw Szpilman en El pianista.
Por eso no sorprendió a nadie que poco después aceptara participar, como secundario, en el proyecto que estaba preparando
M. Night Shyamalan bajo el título de
El bosque. Qué majo. Por desgracia el papel que le tenía reservado el director no era precisamente alagüeño, era el de un loco retrasado mental y eso sumado al escaso éxito de la película en sí hizo que el trabajo de Adrien Brodi
pasara más bien desapercibido, y lo mismo pasó con su papel en
The Jacket 
Kevin Spacey

Todos los que disfrutamos con Kevin Spacey en
American Beauty nos preguntamos en qué momento aceptó el actor protagonizar un engendro como K-Pax. Kevin Spacey había trazado un rumbo inmejorable: ganó un
Oscar como mejor
actor secundario por Sospechosos habituales y cuatro años más tarde se llevó
el premio gordo de la Academia por su participación en la impagable
American Beauty.
Y después de eso perdió los papeles y empezó a meterse en proyectos cinematográficos más gratuitos y
prescindibles que destacables como la
nefasta K-Pax, Beyond the sea, Cadena de favores, Austin Powers en El miembro de oro y un
largo y doloroso etcétera.

Cuba Gooding Jr.

Tras ganar un Oscar por su interpretación en
Jerry Maguire, Cuba Gooding Jr. siguió a rajatabla el consejo de su personaje, Rod Tidwell, aquello de
"enséñame la pasta" y, aunque cuenta con honrosas excepciones, terminó aceptando papeles en
soberanas horteradas tales como
Ratas a la carrera, Aventuras en Alaska o
Boat trip.
Trató de justificar estos traspiés en una entrevista con el New York Times diciendo que él
pensaba que el público quería que le hiciera reír pero que tal vez se equivocaba y ese no era su camino. Veremos qué tal se desenvuelve
junto a Eddie Murphy en Norbit, la última comedia en la que ha participado el actor.

Susan Sarandon

Hace diez años nadie hubiera pensado que Susan Sarandon iba a seguir con su carrera, tras su papelón en
Pena de muerte, con la serie de
interpretaciones de madres excéntricas y/o sufridoras en dramones de segunda como
Quédate a mi lado o
Amigas a la fuerza.
Aunque es una obviedad que
a Hollywood no le gustan mucho las mujeres maduras para sus papeles estelares, desde luego ha dejado atrás a sus contemporáneas Annette Bening y Meryl Streep a la hora de escoger papeles.