Esta una vez un borracho en una sevichería comiendo un seviche, y llama al mesero
- ¡¡¡Mesero!!! ¡Hic! Este seviche no se deja comer
- ¿Tiene algo malo su orden?
- No se deja comer
- ¿Porqué no?
- No se deja comer
El mesero ya enojado le dice
- Si no me dice que tiene de malo no le puedo ayudar
- Pruebe usted y vea que no se deja comer
Entonces el mesero se lo empieza a comer y al acabárselo le dice:
- ¿Ya ve que si se podía comer?
- Pues con usted se dejó, porque cuando yo me lo empezaba a comer, guac, se regresaba...