Cita:
Sin duda, aquella extraña casaca blanca y verde que utilizó la selección francesa en el Mundial de 1978 quedará en la historia como la más curiosa de los Mundiales. En un partido de la primera fase, el seleccionado galo y Hungría salieron a la cancha con la misma indumentaria blanca, por eso el árbitro ordenó cambiarse a alguno de los equipos. Como ninguno había llevado la camiseta titular, se decidió pedir un juego a algún club cercano. Así, aparecieron las insignias del Kimberley marplatense, que se convirtió en el único club que "disputó" un Mundial. |
Uhyyyyyy que perdida de identidad mas hpta
Buen post!