Efectos de la adicción a la heroína y otros opiáceos
La
adicción a la heroína puede conducir a la muerte, y produce las siguientes complicaciones médicas:
- Infecciones bacterianas de los vasos sanguíneos
- Abscesos y otras infecciones de tejidos blandos
- Venas marcadas u obstruidas
- Enfermedades infecciosas como hepatitis o VIH/SIDA
- Infecciones de las válvulas cardiacas
- Problemas musculares y articulares
- Enfermedades del hígado y los riñones
- Daños pulmonares, entre ellos neumonía y tuberculosis
Por otro lado, muchos de los aditivos que se añaden a la
heroína pueden incluir
sustancias que no se disuelven completamente y que pueden obstruir los vasos sanguíneos que conducen a los pulmones, hígado, riñones o cerebro. Esto puede causar infección o muerte de pequeñas áreas de células en órganos vitales. Reacciones inmunes a estos aditivos pueden causar también artritis u otros problemas reumáticos.
Y por supuesto, compartir jeringuillas, agujas o fluidos durante el consumo puede conducir a algunas de las más graves infecciones relacionadas con la
adicción a la
heroína, como la hepatitis B y C, el VIH y otros virus de transmisión sanguínea, que a su vez, los adictos pueden transmitir a sus parejas sexuales o sus hijos. Por último, los efectos de la
adicción a la heroína no sólo son físicos. Insomnio, ataques de pánico y funciones mentales obnubiladas son algunos de los síntomas psicológicos comunes en los
adictos a esta sustancia