Castillo de Castelluccia. Actualmente es un hotel; la leyenda dice que uno de sus moradores, el Conde Rimbabito debido a sus deudas de juego tuvo que vender a todos su caballos; por el cambio tan brusco, los animales murieron poco después. Se asegura que los galopes aún se escuchan por las noches en las cercanías del castillo.