Los toros, una de las señas de identidad de la cultura española durante siglos, pueden desaparecer de Cataluña y de su capital, Barcelona, al prosperar hoy en su Parlamento regional una ley que pretende erradicar las corridas.
Con 67 votos a favor, 59 en contra y 5 abstenciones -los otros cuatro diputados que completan el hemiciclo no estaban presentes en el momento de la votación- se admitió a tramite un proyecto de ley que ha llegado al Parlamento catalán con el respaldo de 180.000 firmas de ciudadanos antitaurinos.
La decisión fue recibida con indignación en el mundo taurino, que tachó de “atentado gravísimo” y de “ataque político contra algo muy español” la iniciativa, en palabras de torero Enrique Ponce.