Dos parejas están jugando a las cartas. De repente, a Héctor se le caen unas cartas al suelo. Cuando se agacha para levantarlas, nota que la mujer de Pablo NO está usando ropa interior y ha abierto provocativamente sus piernas para que él la vea sin problemas.
Medio incómodo, Héctor se golpea la cabeza con la mesa y se levanta con cierto rubor en el rostro. Más tarde, Héctor va a la cocina a buscar una
Viste algo interesante debajo de la mesa?
Héctor admite que sí, y ella continua:
Puede ser tuyo, por sólo 500 Pesos!
Héctor piensa un minuto, y admite estar interesado.
Quedan en encontrarse el viernes siguiente a las 2 p.m., cuando Pablo estuviera en la oficina.
El viernes, Héctor va a la casa de Pablo y, después de una sesión de sexo como hacía mucho tiempo no tenia, le paga a la mujer los 500 Pesos acordadas.
Rato después llega Pablo y le pregunta a su mujer:
-¿Decime.. Héctor estuvo aquí hoy en la tarde?
La mujer un tanto sorprendida (y un poco asustada), responde que sí.
- ¿Y te dió 500 Pesos?
(Dios mío, él lo sabe!!! ), piensa ella. Y finalmente dice:
Siii, me las dió... por qué...?
- Ah, que bueno! -responde Pablo-, el pasó por mi oficina en la mañana y me pidió 500 Pesos prestados. Me dijo que me los devolvería esta tarde al pasar por la casa y que te las dejaría a vos si yo no estaba... Menos mal que no me cagò....!
