Respuesta: Leyendas urbanas de la tradicion oral de medellin
Un ejecutivo en busca de programa y diversión, se deja seducir por una hermosa chica en una de las discotecas de la ciudad. Luego de bailar, se van bastante ebrios para un motel. Allí, luego de una agitada noche de pasión y licor, el fulano despierta con severa resaca y descubre que su fugaz conquista ya no está. Asustado, busca su billetera pensando que fue víctima de un robo, pero no, todo su dinero está intacto. Cuando va al baño empieza su infierno; en el espejo, pintado con lápiz labial , está escrita la sentencia fatídica: “Bienvenido al mundo del SIDA”
Hablando de moteles, hay quien jura que allí, a través de cámaras secretas filman a las parejas. Luego editan las películas, escogen las más fogosas o las más ardientes, o las mejor dotadas y las publican en videos que se venden en Venezuela, en Panamá o en Estados Unidos. Mucha gente jura haber reconocido a alguien cercano.
Otra de casas de citas es el de la colegiala de clase alta cuya madre fue informada que varias veces había faltado al colegio. Extrañado su padre que siempre la transportaba, un día decidió espiarla. Luego de dejarla en la puerta del plantel, fingió despedirse. A los 15 minutos, la chica salió apurada, fue recogida por un lujoso carro y llegaron a una casa del barrio El Poblado. Extrañado, el papá le preguntó a un vendedor ambulante quien le dijo que allí funcionaba un putiadero de lujo. Desesperado, tocó la puerta, lo atendieron, le ofrecieron un catálogo especializado en quinceañeras, lo vió, reconoció a si hija en una poco virginal actitud, la escogió diciendo que quería estar con la sardina; ella lo esperaba en el cuarto. Una vez subió, se encerró y después del gran susto de la niña, le disparó y luego se suicidó.
__________________ mejor tres años de aventura que treinta años cavando mi sepultura |