Era una vez dos borrachos que se acuestan a dormir en un camarote, y el borracho que está en la parte de arriba antes de dormirse comienza a rezar:
Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, la Virgen María, y el Espíritu Santo. En eso se cae la parte de arriba y el borracho que está en la parte de abajo dice:
¿Vistes? ¡Eso pasa por estar durmiendo con tanta gente!