Estaba un rico en el confesionario y le pregunta al cura:
¿Cómo hago para salvarme, padre?
El cura le contesta:
-Hijo mío, el dinero es la perdición. Quiero que al salir de a aquí le des 20 mil pesos a la primera persona que veas.
Sale el rico de la iglesia y se topa una prostituta y le da 20 mil, la prostituta lo devuelve y le dice:
- ¿Oiga joven, me cree puta barata? yo cobro 100 mil.
- No, es que...
- ¡Que, no, hombre!
- Pero no entiende... es que el padre me dijo...
La puta lo interrumpe y le dice
- Sí, pero el padre porque es cliente antiguo.