Esta es la segunda version de un homenaje a las glandulas mamarias que tanto nos gustan y nos dejan encantados petrificados sin saludar mirando a los ojos, sino a los ojos, esos ojos que no ven pero que se sienten sabroso.No son locales, y me disculpan por poner eso todo chiquito, esque no se como ponerlas grandes. Hasta luego, y bendiciones a mi verde que en las buenas y en las malas