Mujer
En una rama de espumas te acicalas
Con tu sonrisa de diamante terso
Tal cual, la luz del universo
En calma, así te siento.
Mujer, que tienes los jazmines
La aurora austral, labios en fuego
El trasluz de tu cuerpo pequeñito
Esa llama de amor en el recuerdo.
Camino por caminos polvorientos
Sin agua y esta sed que es toda tuya
Con ganas de bordear esa llanura
Y esa espesura que tienes y apetezco.
Mujer, moradora de los cielos
Esfinge marmórea de incorruptible seno
Arquitectura creada por expertos
Con volutas de amor y desencuentros.
Mujer, sólo tú puedes apaciguar mi alma
Estrella del cielo, azul celeste y ámbar
Amalgamas en ti, conciencia y furia
Mas irradias en mí confianza y calma.
Triste y callada esta la niña
Triste y callada esta la niña
pensando si su amado volvera,
y observa las estrellas y le pregunta:
Por qué cantan los buhos en el trigal?
Y la noche la mira detenida,
y le dice con tono angelical...
'Niña linda, los buhos van cantando
pues anuncian, que tu amado, está al llegar
Entre tu abrazo....
Estoy en el medio,
Entre tu abrazo y mis ganas,
Entre el beso y la mirada.
En la escueta distancia
Entre tu sexo y mis manos.
Al borde de tu voz
Que me pide que me quede,
Para quedarse.
En la instancia previa
A la madrugada.
Mientras leías algo
De guerra y alemanes,
Intenté dibujarte,
Y apareció una sombra
Que guiaba mi carbonilla
En la tela de tu historia.
Por no sé cual misterioso
Oráculo del destino
Dibujé una cama quieta,
Y dibujé otra,
Con agilidad extrema.
Interrumpí el trazo.
Traje el café endulzado
con la osadía còmplice
del... al menos... mirarnos.
Busqué el recreo de tu
interés por el libro.
Los aliados de tu lectura
eran mis enemigos.
Y el libro, las trincheras.
Rompi la taza de la rutina
como se quiebran los
bocetos del intento.
En el capitulo quinto
quedó la mariposa marrón
de la mancha. El café...
por tu elegante bata.
Y al final de la noche...
no dibujé nada.
SALUDOS Y FELIZ FINCHO WOW QUE BUENA FOTO