10-10-2009
, 16:06:26
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#548 |
| Denunciante Mítico
| Respuesta: °°° tHe hOt LiNe °°°
encontre esta historia ... muy apropiada para el tema : Cita:
El juego erótico entró en nuestras vidas, sin pedir permiso, y con la más firme intención de quedarse hasta exprimirnos de placer.
Un día, mientras nos bañabamos juntos, empezamos a charlar sobre la idea de ser swingers. Navegando por Internet, mi chico había encontrado varias páginas sw muy copadas, donde las parejas describían sus experiencias, y sobre todo, donde explicaban como sus vidas habian cambiado positivamente desde que eran swingers. Me interesó mucho esa última parte, así que seguí su iniciativa y empecé a chusmear todo lo que encontraba sobre el mundo sw. Nos encantó. Nos dimos cuenta que ese tipo de experiencias eran las que buscabamos, así que decidimos iniciar nuestra búsqueda abriendo un perfil en una de las páginas swinger más populares en este mundo: Contactossex.com.
La previa fue muy graciosa. Después de mirar la página, donde todos los contactos se establecen mediante la exposición de fotografías eróticas, dimos apertura a nuestras cómicas sesiones fotográficas.
Es increíble pensar como toda esta historia trajo aparejado principalmente, un cambio rotundo en mi . Hasta ese momento, para mi las fotos eróticas sólo estaban circunscriptas a hermosas minas, que causaban la envidia y el deseo oculto de toda mujer común y corriente, jajajaj. Por supuesto, en ese grupo me incluía yo. El caso es que una noche vencí mi primera barrera. Me puse el único conjunto hot que hasta ese momento tenía ( ahora tengo una colección, jajajajaj), y seguí fielmente las indicaciones de mi marido para lograr mostrarme muy sexy. El pudor y la verguenza se mezclaban entre nuestras carcajadas, y así logré soltarme ante el flash de cada foto.
En un rato habíamos subido las fotos a la página y abierto el perfil. Cuanta emoción sentíamos, cuanta intriga nos invadía. No sabíamos bien en qué nos metíamos, pero estabamos dispuestos a probarlo ( y por suerte lo hicimos, jajajaj).
Y así comenzamos a relacionarnos con seres humanos fantásticos. Descubrimos personas que sentían lo mismo que nosotros, gente común y corriente que hacía del sexo compartido un estilo de vida. A través del chat, nuestro mundo sexual se abrió potencialmente. Las experiencias que nos relataban otras parejas nos entusiasmaban cada vez más. No queríamos apresurarnos, pero sentíamos un gran deseo que nos movilizaba cada vez más. Entonces, una noche conocimos a quienes serían nuestros padrinos en esta historia.
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