-Andrei Chikatilo, el Ciudadano X
Víctimas: 53
Lugar: Ucrania
Durante muchos años eludió la captura, porque las autoridades soviéticas se negaban a reconocer que existía un asesino en serie. Traumatizado por la supuesta suerte de su hermano, que habría muerto en una hambruna, descuartizaba y mordía los restos de sus víctimas, recibiendo al parecer placer sexual. Un perfil del conocido profesor Alexander Bukhanovski, titulado El ciudadano X, auxilió a las autoridades a encontrarle.
Fue detenido en 1993 y ejecutado con un tiro en la nuca.
Harold Shipman, el doctor de la muerte
Víctimas: 215
Lugar: Reino Unido
Elegía a sus presas con cuidado, porque por lo general eran mujeres ancianas y en buen estado de salud que visitaban su consulta médica. El doctor entonces les inyectaba una dosis mortal de heroína. Fue atrapado cuando falsificó el testamento de una de las fallecidas.
Los criminólogos dicen que Shipman, que fue asesinado en prisión, es único porque no tuvo una motivación sexual para matar.
Henry Lee Lucas y Otis Toole, una dupla caníbal
Víctimas: 200
Lugar: Estados Unidos
Este terrorífico dúo se concentró en asesinar, violar y comerse a las personas que se encontraban en sus viajes de caza, preferiblemente a peatones que pedían transporte a los automovilistas.
Toole, que murió en 1996 en la cárcel, confesó también que mató al niño Adam Walsh, un caso famoso de secuestro que conmocionó a Florida en 1982. La policía no le creyó.
Pedro Alonso López, el Monstruo de los Andes
Víctimas: 300
Lugar: Perú, Ecuador y Colombia
Abusado desde niño, ambuló de su natal Colombia hasta Perú y Ecuador, escogiendo a las niñas de comunidades indígenas como sus víctimas predilectas. Confesó que primero las violaba y posteriormente las estrangulaba mientras les miraba fijamente a los ojos.
Como muchos asesinos en serie, después de confesar tuvo que mostrar a la policía las tumbas de sus víctimas para que le creyeran.