Llega al cielo un cura y al entrar le dice San Pedro:
- Ven hijo, vayamos a mostrarte tus instalaciones donde pasarás el resto de la eternidad.
Para desilusión suya, le muestran una humilde casa que se ve muy descuidada, al voltear para bajo del vecindario, ve que a un chofer de bus le están mostrando una gran mansión con todos los lujos. Entonces el padre indignado dice:
- No lo entiendo, yo toda mi vida serví a Dios con fervor, ¿y me dan esta pocilga?, mientras que a ese chofer de bus le están dando una gran mansión.
A lo que San Pedro le contesta:
- Bueno hijo, la explicación es realmente sencilla, cuando tú dabas misa y predicabas la gente se quedaba dormida, mientras que cuando él conducía por la calle, ¡toda la gente rezaba!... NOS INTERESAN LOS RESULTADOS.