- ¿Qué lo trae por el consultorio?
- Ay doctor, un dolor terrible en el ano...
- Lo examinaré; póngase en cuatro patas, por favor.
El especialista coloca un guante de goma en su dedo medio y empieza la inspección ... finalmente encuentra algo y empieza a tirar para afuera, hasta que descubre un palito.
- ¿Es esto lo que le molesta?
- Me parece que no, porque me sigue doliendo mucho...
El doctor, continúa la inspección con mayor concentración hasta que aparece un palito pero esta vez más largo que el anterior. Lo saca en su totalidad y reconoce algo así como un tallo, de considerables veinte cm..
- ¿Era esto lo que le molestaba?
- No Dr.; me sigue doliendo cada vez más.
Ya preocupado, el proctólogo continúa su búsqueda hasta que descubre y extrae con máximo cuidado el tallo de una hermosa rosa roja, con sus pétalos intactos, sus espinas , y hasta sus gotas de rocío. Anonadado, confundido, casi estupefacto, el galeno mira la rosa, mira al paciente, y le pregunta:
- ¡Pero, por favor...!, ¿qué es esto?
- ¡¡¡ Es para ti, Papiiiii....!!!