Un señor va al médico y le dice:
- Doctor, mi esposa es frígida y no logro excitarla con nada.
El doctor saca de su botiquín unas pastillas y se las da.
- Ponga una de estas pastillas en su café antes de acostarse y verá cómo reacciona.
Por la noche, el marido pone una de las pastillas en el café de su esposa y piensa: "Mi mujer es muy fría, mejor le pongo dos". Duda por un momento y decide ponerle otra más. Antes de acostarse, el marido vuelve a dudar: "Le puse tres pastillas, ¿y si ahora no estoy a la altura? Mejor me tomo yo también tres pastillas."
A media noche, la mujer se despierta jadeando y reclama a su marido:
- ¡Quiero un hombre!
El marido gimiendo de la misma manera, le dice a su esposa:
- ¡Yo también!