Era una vez un tipo que entra a una tienda de mascotas y ve a un loro colgado boca abajo, entonces el tipo le pregunta al loro:
- ¿Oye loro tu por qué estás boca abajo?
Entonces el loro le dice que nació sin patas.
El tipo sorprendido le pregunta:
- Si naciste sin patas, ¿cómo te puedes sostener?
El loro un poco avergonzado le dice:
- Bueno es que como nací así, utilizo mi pene como gancho y lo enrollo al palo, nadie me compra porque no tengo patas, pero cómprame, soy muy buen compañero, doy muy buenos consejos y soy muy buen conversador.
El tipo convencido por el loro lo compra. Pasa el tiempo y el hombre está muy contento con su loro, lo aconsejaba, lo alegraba cuando no había nada que hacer, hasta que un día el loro lo llama después de llegar del trabajo:
- Psss... Oye ven acá.
El tipo se le acerca y le pregunta:
- ¿Qué pasa loro?
El loro le dice:
- Bueno, es que tengo algo que contarte.
- ¿Qué es?, -le pregunta el tipo.
- Bueno es que esta mañana, después que tu fuiste llegó el cartero y tu esposa lo recibió.
- ¿Y qué pasó? -pregunta el hombre.
- Ella en ropa interior le dio un beso y lo invitó a pasar.
- ¿Y qué pasó luego? -pregunta enfureciéndose.
- Luego él se sentó en el sofá que estaba delante mío y ella se sentó al lado.
- ¿Después que pasó? -ya enfurecido.
- Bueno él se quitó la camisa y la empezó a acariciar, primero desde la boca, luego en los pezones y fue bajando hasta que llegó a...
- ¿Entonces qué pasó?, ¡habla maldito loro!.
- Bueno yo no sé por qué en ese momento se me paró, me caí y me desmayé.