Iban por el bosque subidos a un caballo un cura y una monja y de repente se produce una gran tormenta, con tan mala suerte que cae un rayo y mata al caballo.
El cura le dice a la monja:
- Creo que deberíamos pedir un último deseo, ya que de ésta no vamos a salir.
- Bueno, ¿cuál es tu último deseo?
- Pues mira, nunca he visto una monja en pelotas.
- OK, me desnudaré.
- ¿Y cuál es tu último deseo?
- Pues yo tampoco he visto nunca a un cura en pelotas.
El cura al ver a la monja desnuda se puso sufre una erección y ésta le pregunta:
- ¿Qué es esa cosa tan gorda y larga?
Él dice con una sonrisa pícara:
- Esto es un miembro viril que al introducirse en el cuerpo da vida.
- ¡Buenísimo! metésela al caballo a ver si resucita y podemos salir de aquí.