Respuesta: A veces, cuando en alta noche Asaltado, por el recuerdo furtivo de ella, siento de cerca sus manos de doncella, su voz de noble estirpe, su esencia de náyade perpetua. Intrigado, por la facilidad de romper mi fuerza, y su manera de ser frente a las olas, me pregunto entonces ahora ¿Cómo olvidar su nombre que trae la aurora? Más no es dolor ni tormento no sentir su cuerpo junto al viento, es la felicidad altiva y fuerte, que será siempre fuego en la vida inerte, vida en la vida misma, y eternidad que no conoce más que tu sonrisa hoy ausente. En silencio, en la espesura nívea de la noche, tu rostro se dibuja en el firmamento, y es la luna incólume, la que en fulgor sentimiento, enciende la llama perpetua, de un destello en movimiento. Las estrellas, Que junto a ti se posan, encienden los colores de las horas deseosas, y es amarillo el día cuando en la bruma de la mañana, Cae su relente colmando la flor de ambrosía. Los primeros rayos de sol, como los últimos de la penumbra se posan sobre la tierra, que de verte se deslumbra. Me pierdo ya en el éter cálido de la mañana, y entono junto a las aves, cantos a la grandeza de una mujer altiva, y es mi voz la que te lleva, el murmullo del viento y el trinar del silencio, son las luces que como tus ojos guían los pasos en los que me pierdo, y que ahora no veo.
Última edición por -Damphir-; 27-07-2009 a las 09:07:25 |