Yakuza Tattoos:
La
mafia en Japón se caracteriza por ser despiadada y peligrosa. Son los famosos “
Yakuza“, quienes controlan el mercado negro nipón. Un tatuaje
Yakuza causa dolor y es para siempre. Esta es una muestra de fidelidad al grupo muy importante, ya que, una vez que se ingresa a la banda
Yakuza, no se puede salir nunca más.
Mafia y tatuajes son casi sinónimos en Japón. Quienes llevaban tatuajes lo hacían para distinguirse como delincuentes. Los
Yakuza tienen casi todo su cuerpo tatuado y eso es un símbolo de respeto entre ellos. Cuanto más tatuado esté el miembro del grupo, más respeto impondrá.
Los
diseños que tienen muestran su
posición dentro del grupo, además de diferenciarlos de el resto de la sociedad. Cada uno de los motivos tatuados es un símbolo que los define, y
poco se sabe de ellos. Son dibujos grandes y coloridos. Aparecen dragones, guerreros samurais, el famoso sol naciente y otros elementos de la cultura oriental.
Los
Yakuza no son identificados en la sociedad porque sus tatuajes son ocultados, ya que los delatan.
Sin embargo, cuando están juntos en algún refugio, andan desnudos (o semi desnudos) para exhibir el rango que tienen.
Dicen que en Japón la exhibición de estos tatuajes está prohibida en lugares de uso público.
fuente: cuerpoyarte.com
En Japón, el arte del tatuaje se conoce como "irezumi" o "horimono" y tiene su origen en el siglo XVIII. Los primeros habitantes del archipiélago, los Ainu, solían lucir tatuajes en el rostro. Era una costumbre más de su cultura. Sin embargo, la expansión del budismo, procedente de China, acabó estigmatizando a las personas tatuadas, a las que llegó a identificarse con criminales.
Paralelamente, uno de los artes pictóricos más delicados de Japón se hizo eco de la existencia del tatuaje. El "ukiyoe" empezó a representar a varones semidesnudos con el cuerpo atiborrado de tatuajes, sobre todo en la espalda y los antebrazos. El artista ponía el mismo empeño en el diseño del dibujo que en los propios tatuajes inventados para sus modelos, de manera que los tatuajes creados alcanzaban un gran nivel artístico. El principal ejemplo lo constituye el pintor Kuniyoshi, cuya serie de estampas "Suikoden", de 1827, basada en una novela china, fue muy popular, al punto de que sus tatuajes fueron copiados posteriormente por algunos tatuadores profesionales.
SIGNO DE LA YAKUZA
La caída en desgracia del tatuaje se inició en 1720, cuando el gobierno decidió "marcar" a los delincuentes peligrosos con un tatuaje identificativo. Se trataba de un brazalete dibujado en el brazo que anulaba socialmente al individuo, ya que nadie quería relacionarse con exconvictos.
Aunque esta medida fue abolida en 1870, la exclusión creada en torno a un grupo de personas (los delincuentes) provocó en estos un sentimiento de unidad, lo que les llevó a organizarse en bandas. Fue el inicio de la yakuza, o mafia japonesa. Los miembros de la yakuza, aún hoy día, gustan de tatuarse enormes dibujos a lo largo de la espalda, desde dragones a peces, y tanto el cine como la literatura han contribuido a la glorificación de esta imagen de hombre duro con todo el cuerpo revestido de tinta.
A principios del siglo XX, el gobierno imperial prohibió los tatuajes como medida para adaptarse a las costumbres occidentales y la idea de civilización procedente de Europa. Sin embargo, el tatuaje siguió siendo muy demandado, entre otros, por los marineros de todo el mundo que hacían puerto en el archipiélago. Estos mismos marineros fueron los que, al volver a sus países de origen, empezaron a dar fama mundial al arte tatuador japonés.
En 1948, el tatuaje volvió a estar permitido y ahora muchos de los clientes eran soldados norteamericanos de las fuerzas de ocupación. Así, tatuarse la piel recuperó popularidad y poco a poco llegó a ser considerado signo de modernidad, aunque entre la población japonesa queden muchas personas que aborrecen el tatuaje por su relación con la yakuza.
fuente: ipcdigital.com.es