El Bull Terrier, cuyos orígenes se sitúan en Inglaterra, es un perro valiente y de temperamento estable, un poco testarudo, y con un cuerpo fuerte. Una de sus características más llamativas, es su cabeza, de forma ovoide. Esta raza surgió a partir de la cruza de diversos perros destinados a la pelea, aunque actualmente, en su carácter no conserva más agresividad que el resto de los perros y educado de manera firme y constante, rodeado de afecto, es un perro muy confiable. Hoy en día, hay quienes los siguen entrenando para pelear, y gracias a ello esta raza sigue teniendo mala fama ante algunas personas, pero debemos tener en cuenta, que si se educa mal a un perro, éste no tiene la responsabilidad de ser agresivo, puesto que le han mostrado desde cachorro que eso está bien.