El Chow-Chow, de origen chino, es un perro de cuerpo compacto y una curiosa lengua color azul violáceo. Es tranquilo, cariñoso, inteligente e independiente; sólo tiene un amo, al cual le entrega su fidelidad, y con los extraños suele mostrarse reservado. Necesita hacer bastante ejercicio diariamente, dada su gran energía. Su adiestramiento debe ser dedicado, constante y firme, para que en su vida adulta no haya signos de desobediencia o rebeldía. Este perro ha sido utilizado para numerosos fines, entre ellos, como perro guardián y perro de compañía; aunque también fueron usados antiguamente como comida, en China, y para fabricar abrigos de piel.