El corazón de la iluminación
Reconociendo que todos los seres existen en este estado de sufrimiento debido a los tres venenos de deseo, odio e ignorancia, surge en nosotros la Gran Compasión. Entendiendo que todos los seres en el Samsara han sido nuestros padres, hijos o que nos han amado muchas veces en nuestras encarnaciones, nos aseguramos de la responsabilidad de liberarlos del gran océano del Samsara: el constante sufrimiento de la eterna transmigración. Nos convertimos en Bodhisatva: el Guerrero de la Compasión.
El camino
Con intenciones altruistas en el corazón nos involucramos en la consecución de la meta final de la vida: obtener la iluminación para el beneficio de todos los seres. Como un Bodhisatva cultivamos loas seis perfecciones: generosidad, moralidad, paciencia, esfuerzo, concentración meditativa y sabiduría. Deseando obtener la iluminación en el más breve espacio de tiempo posible entramos en le camino del Budismo Vajrayana: el Vehículo Diamantino. Confiando en el Guía Espiritual o Maestro, recibimos las necesarias iniciaciones e instrucciones orales tales como la práctica de Buda Kalachacra. Aplicando las dos etapas de desarrollo y completación con diligencia, recorremos el camino hacia la perfecta iluminación en una sola vida.
Centros energéticos
Esotéricamente se considera a nuestro planeta Tierra como un ser vivo, con un cuerpo físico y un cuerpo psíquico. Al igual que el ser humano, el cuerpo de nuestro planeta tiene los mismos centros nerviosos o chakras aunque a una escala mayor en tamaño y efecto.
Estos chakras son los encargados de recibir y transmutar todas las energías que provienen del cosmos.
Según la tradición todos estos centros energéticos han sido localizados por diferentes iniciados en todas las civilizaciones, Magos, Hierofantes, Maestros constructores, Brahmanes, Druidas, etc., y en esos lugares mágicos se construyeron las pirámides, las catedrales, los círculos megalíticos, etc.
La Ciudad de la Luz
En Sambala la Ciudad de la Luz, existe una comunidad de Mahatmas (Almas
Grandes) o Rishis, que son grandes sabios que viven aislados en un verdadero paraíso espiritual, cuyos orígenes se remontan a tiempos muy anteriores a la Civilización Atlante. Este centro místico se cree que puede estar ubicado al norte del Tíbet.
No se sabe realmente lo que es Sambala, unos dicen que es un reino mítico situado en algún lugar secreto del desierto de Gobi al norte del Himalaya, otros dicen que Sambala es el Gobierno Oculto de la Tierra y otros que es un reino imaginario buscado por personas místicas y espirituales.
A veces esta Ciudad del Sol, es comparada con El Dorado asiático y según diversas leyendas, existen varias entradas por las que a través de numerosos túneles y galerías se llega a la Ciudad Santa de Sambala.
Se conoce el lugar de alguna de estas entradas a Sambala: unas están en Santiago de Compostela en España, otras en la cordillera de los Andes, otra en el punto justo del Polo Norte y Polo Sur y otra en Jerusalén.
Todos los habitantes de Sambala son seres de luz de una bondad indescriptible y de mirada serena.
Desde esta ciudad secreta se cuenta que han sido enviados Hermanos Mayores, como emisarios, a nuestro mundo (mundo exterior), con misiones de paz y con el fin de aportar en el momento oportuno los medios necesarios para la perfecta evolución.
Así como en la India es en donde se supone que se encuentra el centro nervioso o cuarto Chakra de la Tierra llamado Anahata Chakra (Chakra del corazón) y en Egipto el del Tercer Ojo (sexto), llamado Ajna Chakra, se piensa que el séptimo Chakra, el de la corona, Sahasrara, está en Sambala.