ENFERMO DE TI
Cuando pienso en tí, mi amor, se implosionan mis neuronas.
(siempre lo menciono así porque se escucha mejor)
Cuando pienso en tí, mi amor, se aceleran mis latidos
y aún no sé definir cuál, de ambas, cosas es peor.
Si mis neuronas se arrugan, -mejor decir se implosionan-
mi pensamiento es un caos; un desorden neuronal.
Esto me causa un aflujo extraordinario de hormonas
que me provocan bochornos y miseria emocional.
Si mi víscera cardiaca acelera sus latidos,
se acumula mi torrente en un discreto lugar,
se multiplican mis ayes, mis duelos y mis quejidos,
¡pues claro, si estoy enfermo y ya me quiero aliviar!
Si con el médico voy, por supuesto, a consultar,
y le comento mis penas y que me causas congoja,
entonces, para aliviarme... (¡Qué tremenda paradoja!)
¡el doctor, con todo tino, a ti me va a recetar!
POR ACA DEJANDO EL SALUDO NOCTURNO