Teleología del entusiasmo
I.
1.1) Ser perfecto es no poder mejorar ni empeorar, esto es, no cambiar.
1.2) El cambio es el paso de un estado mejor a uno peor, o viceversa, el paso de un estado peor a uno mejor.
1.3) Ahora bien, un ser inteligente -con capacidad de representación y auto representación- es mejor que un ser no inteligente.
1.4) Luego la perfección en un ser inteligente es la máxima inteligencia, esto es, no poder percibir con mayor o menor distinción.
II.
2.1) El que se mueve carece de algo hacia cuya búsqueda se dirige.
2.2) El hombre es libre cuando crea.
2.3) No hay límites para la creación humana (el hombre es infinitamente finito). Lo mismo puede predicarse de cualquier otro ser en el espacio y en el tiempo.
2.4) Ergo, el hombre, cuando crea, se dirige libremente hacia algo que no posee y que es ilimitado. Ello, al no tener, a su vez, fin al que dirigirse, es completamente inmóvil y, por ende, perfecto.
Tal fin final puede ser material (el universo es ilimitado) o inmaterial (lo inextenso no tiene límites).
2.5) No obstante, dicho ser (por el 1.4) también es inteligente en grado máximo.
2.6) Ahora bien, el universo como amalgama no es inteligente, y ninguna de sus criaturas (por el 2.3) lo es en grado máximo.
2.7) El ser al que el hombre se dirige cuando crea es, en consecuencia, Dios.
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Inaportante (adj.) no existe;
Inaporte (n.), tampoco.