No temo destruir,
no temo apagar justo ahí donde duele,
donde nos duele,
no temo quitarme el dolor,
no temo quitármelo para siempre,
no temo quitarlo de tu pecho.
No temo olvidarlo todo,
es casi para mi un deporte,
no temo olvidarlo todo,
no temo comenzar de nuevo.
No me tiemblan las manos al apuntar,
y jamás tiembla mi boca
si tengo que decir a tus ojos
que aún sin más
te amo.