En teoría, cualquier lenguaje de programación puede ser tanto interpretado como
compilado; la distinción entre lenguajes interpretados y lenguajes compilados es puramente una cuestión de práctica y conveniencia, y no por propiedades inherentes al lenguaje. De hecho, muchos lenguajes son implementados tanto por
compiladores como por
intérpretes (por ejemplo,
Lisp,
Basic,
Python...).