Otro ejemplo: Al preguntar ¿Qué es la flora? Un niño de nueve años responde: Es el conjunto de flores y árboles que están en la naturaleza.
Aquí se excluyen las hierbas, los arbustos, las plantas sin flores como los helechos. Por lo tanto, la definición resulta incompleta e inexacta.
Otra definición en donde se establece una generalización es la siguiente:
Herbívoros: Son los animales que se alimentan de hierbas.
Al analizar esta concepción, vemos como se enfoca únicamente hacia las hierbas, y se dejan de lado animales herbívoros como la jirafa que se alimenta de las hojas que están en las copas de los árboles, la danta que se alimenta de
raíces o aquellos animales que se alimentan de frutos y semillas. Por lo tanto comprobamos una vez más , cómo realmente las generalizaciones dejan de lado detalles importantes, que
pueden inducir a errores de conceptuaIización. Al generalizar el niño sale del paso con una explicación sencilla que la aplica a toda una definición, de una forma resumida y concreta. Se dejan detalles de lado que son los que realmente le dan sentido a la definición y sobre todo, le dan validez científica. De ahí, que de acuerdo con los resultados obtenidos en el trabajo con los niños, podemos comprobar que realmente tal como lo afirma Bachelard (1976: 66), el conocimiento general se convierte en un
obstáculo epistemológico en el proceso de construcción del conocimiento científico.
3- EL CONOCIMIENTO PRAGMÁTICO Y UTILITARIO:
El utilitarismo plantea una serie de problemas a la hora de definir un término, pues existe la tendencia de reducirlo y sintetizarlo de tal manera que se pretende explicar o definir un concepto solamente mediante la idea de utilidad o beneficio.
Para Bachelard: "En todos los fenómenos se busca la utilidad humana, no sólo por la ventaja positiva que pueda procurar sino como principio de explicación"(Bachelard, 1976: 110).
En este estudio, se pudo comprobar que los niños tienden a darle unidad a los conceptos, y reducen su significado tomando en cuenta sólo un aspecto de la realidad: la relación con los beneficios que generan al medio o a las personas. Por ejemplo, al preguntar a un niño: ¿Qué es electricidad?, contestó: "Es una energía que nos sirve para producir luz y para poner a funcionar los aparatos electrodomésticos".
Eneste caso no se define el concepto sino que el alumno se limita únicamente a mencionar los beneficios que tiene la electricidad.
Otros ejemplos:
Nube: Están en el cielo y sirven para producir lluvia.
Dientes: Son blancos, están en la boca y sirven para comer. Brazo: Es lo que sirve para agarrar las cosas.
Luz: Sirve para poder ver en la oscuridad porque ilumina. Es lo que nos alumbra.
Aire: Es un gas que no se ve, nos sirve para refrescarnos y para respirar.
Todos los conceptos anteriores son manejados por los niños tomando como referencia la utilidad que tienen, y es lo que usan como principio para brindar las explicaciones sobre los
diferentes términos, es decir, la utilidad es la razón que sirve de base para construir las definiciones.
Para Bachelard, "la utilidad ofrece una especie de inducción muy particular que podría llamarse inducción utilitaria. Ella conduce a generalizaciones exageradas" (Bachelard, 1976:
109). Esto obviamente lleva a concepciones erradas y reduce notablemente el significado del concepto.
4. EL OBSTÁCULO ANIMISTA:
Los niños tienen la tendencia de explicar ciertos fenómenos o definir ciertos conceptos haciendo analogías con la naturaleza animada. Según Bachelard : "Los fenómenos biológicos son los que sirven de medios de explicación de los fenómenos físicos. Esta característica de valorizar el carácter biológico en la descripción de hechos, fenómenos u objetos, representan claramente el carácter del obstáculo animista"
(Bachelard, 1976: 186).
Al preguntar a un grupo de niños menores de nueve años sobre algunos conceptos científicos que se incluyen en los programas del MEP, se notó en forma evidente la influencia del animismo en el proceso de construcción de los mismos. Algunas definiciones
que ejemplifican esta tendencia, son las que se citan:
Movimiento: Es aquello que se mueve como los animales y la gente.
El niño en este caso no describe el concepto físico de que es un tipo de energía, sino que lo ejemplifica haciendo referencia a los seres vivos o animados.
Vapor: Es un humo fantasma que traspasa las cosas, que se mueve pero que no se puede agarrar.
En este caso , tampoco definen el término, sino que utilizan una analogía imaginaria con un ser que es capaz de actuar por sí mismo, como si fuera un organismo vivo.
Otros ejemplos:
Tornado: Es un remolino de viento muy bravo que se lleva las cosas que encuentra en el camino.
Calor: Es lo que me hace sudar.
Presión del aire: Es como algo que empuja las cosas, pero que no lo podemos ver porque es invisible.
En términos generales se notó que los niños muestran dificultad en definir lo relacionado con conceptos físicos, y es aquí en donde se nota la influencia del animismo. Muchos niños y
niñas responden de acuerdo con lo que conocen en su medio más cercano y lo relacionan con características propias de los seres vivos, de ahí que las definiciones que dan acerca de los
distintos conceptos están cargadas de características vitales, estados anímicos y/o sensaciones. Después de realizar este diagnóstico, se pretende que el docente logre tomar
conciencia acerca de la influencia del animismo infantil en la construcción errónea del conocimiento, para que así poco a poco logre convencer a los estudiantes de que estas ideas
no son las correctas y se propicie la transformación gradual de las mismas, para que así los niños puedan construir el concepto correcto. No importa que lo haga con sus propias palabras,
lo que es válido es que demuestre que la idea que el niño concibe y expresa con sus propias palabras se acerque a lo correcto.
5. El obstáculo verbal
Otro de los obstáculos epistemológicos del léxico considerado por Bachelard es el obstáculo verbal, el cual se presenta cuando mediante una sola palabra o una sola imagen se
quiere explicar un concepto. Así es como hábitos puramente verbales, se convierten en obstáculos del pensamiento científico. En el caso de la investigación sobre el léxico científico de escolares ramonenses se le preguntaba al niño: ¿Qué es la flor? y contestaba un "adorno", o sea, que con una sola palabra que hace referencia a la utilidad del vocablo definía una parte de la planta que posee los órganos de la reproducción, y es que con esta palabra, el niño está dando la imagen generalizada que se tiene de una flor. Lo mismo sucedió cuando se
preguntaba: ¿Qué es el fruto? y la respuesta era: "comida", "alimento", y aunque hay frutos que no son comestibles se generaliza la imagen por la cantidad de frutos que ellos conocen como comestibles, o bien, porque no conciben que existen frutos que no se comen. En ambos casos se sustituye el concepto, por una palabra que designa una de las
utilidades o empleo de esos vocablos.
Un caso diferente se presenta cuando se hace la definición con una sola palabra que involucra una parte del concepto; no el todo. Por ejemplo: ¿Qué es la enfermedad? lo cual fue
respondida así: "un virus", "un dolor", "fiebre". Tres respuestas diferentes. En el caso de un virus, éste puede producir una enfermedad; pero no todas las enfermedades son ocasionadas
por un virus. Las respuestas "un dolor", "fiebre", son síntomas o consecuencias de una enfermedad; pero no se obtuvo la respuesta correcta a la pregunta, ya que ningún estudiante
hizo referencia a la alteración de la salud.
Se encontraron casos donde con una palabra se quería expresar los fenómenos más variados. Esta situación se presentó con varias de las respuestas dadas por los niños en la
investigación citada, por ejemplo; la nube fue definida como "aire", "gas". No se hizo referencia a una masa de vapor de agua suspendida en la atmósfera. También definían el vapor de agua
como "gas" "humo transparente". Había casos, inclusive, en que se les preguntaba por partes del cuerpo: ¿Qué es la
boca? ¿Qué es el brazo? Y el niño se tocaba la parte respectiva y decía: "esto", porque a veces la función de la palabra "es de una evidencia tan clara y distinta que ni se siente la necesidad
de explicarla" (Bachelard, 1976:87).
Hubo ocasiones en que se tocaba la parte por la que se preguntaba y se refería a su utilidad:
Boca: lo que sirve para hablar; lo que sirve para comer.
"Brazo", lo que sirve para coger, o bien, se hace alusión a una cualidad del objeto para definirlo:
"hígado", es café;
"faringe", es un tubo;
"sol", redondo, caliente;
"estrella fugaz": que se mueve;
"luna llena": entera, redonda, círculo blanco.
Se cree que "al asociar a una palabra concreta una palabra abstracta se hace avanzar el pensamiento, cuando en realidad lo que se ha presentado es un movimiento puro y simplemente lingüístico. En este sentido se encuentran deficientes explicaciones de carácter metafórico: metáforas que se apartan de la verdad, como en los siguientes casos:
→ Estómago: es como un "globo".
→ Apéndice: es como un "rabito", como un "palito".
→ Glándula salival: es como una "florcita", es como "algodón".
→ Asteroides: son como "pelotitas".
→ Sol: es como un "globo de gas caliente".
→ Páncreas: es como una hoja.
A este respecto anota Bachelard: "No es tan fácil, como se pretende desterrar a las metáforas en el exclusivo reino de las expresiones. Quiérase o no, las metáforas seducen a la
razón. Son imágenes particulares y lejanas que insensiblemente se convierten en esquemas generales" (Bachelard, 1976:93).
Lo que se requiere entonces, es explicar los fenómenos complicados con un material de fenómenos simples, como cuando se aclara una idea compleja, descomponiéndola en ideas simples. Según Bachelard, este obstáculo es la falsa explicación lograda mediante una palabra explicativa.
Una sola palabra o una sola imagen constituye toda la explicación del concepto.