Para entenderlo en toda su extensión, tienes que comprender cuál es la REALIDAD cotidiana para la mayoría de mujeres atractivas. Y esa realidad es que los hombres comen de la palma de su mano todo el tiempo y no dudan en proporcionales cuanto piden o demandan.
En el peor de los casos, tan sólo tienen que mostrarse un poco decepcionadas y actuar de un modo caprichoso y arrogante para salirse con la suya.