que tema tan chevere... y aporto un poquito con algo que encontre... Extraños sucesos. Ahora vamos a presentar unos sucesos, algunos conocidos, otros menos, en los que se deja entrever algo muy relacionado con las dimensiones y los mundos paralelos. Existen varios hechos referentes a desapariciones de personas, objetos, etc., sin dejar rastro alguno y también otros en los que han ocurrido apariciones imprevistas, al parecer surgidas del tiempo, tanto del pasado o del futuro.
En la ciudad de South Bend, en el estado de Indiana, EE. UU., ocurrió un hecho por demás insólito y sorprendente.
Transcurría la Nochebuena del año 1890; Tom Lerch, jefe de familia, se encontraba en su hogar rodeado de amistades y demás miembros de la misma, entre los cuales su hijo Oliver, de 20 años de edad; quien más tarde partiría en un viaje, tal vez, sin regreso. Eran aproximadamente las diez de la noche y su madre estaba haciendo los arreglos para la cena, cuando pidió a Oliver que fuera hasta el pozo en busca de agua; éste se puso su abrigo y salió de la casa. No había transcurrido mucho tiempo cuando de pronto las personas allí reunidas escucharon un grito aterrador, en el que pudieron reconocer la voz angustiada de Oliver pidiendo ayuda, gritando reiteradamente: “Auxilio, me han agarrado”.
“Auxilio, socorro”, su voz venía ahora desde el cielo, pero en él no se veía absolutamente nada, a pesar de la iluminación de la luna. La posterior búsqueda no condujo a nada que pudiera evidenciar lo ocurrido, sólo se tenía como prueba las pisadas de Oliver en dirección al pozo, pero en determinado lugar abruptamente desaparecían.
Sobre este caso se han presentado varias hipótesis, dos de las cuales son las más comúnmente enunciadas: se trataría de un posible rapto por parte de una nave extraterrestre, o bien el paso a una dimensión desconocida.
Un caso publicado en el diario “La Razón” del 21 de mayo de 1974; dice textualmente lo siguiente: “Bogotá (AFP). Un autobús con 67 estudiantes y profesores excursionistas ecuatorianos se encuentra perdido desde el domingo en territorio colombiano. El vehículo había salido de Tulcan (Ecuador) hacia Pasto e Ipiales (Colombia) en la frontera de los dos países, encabezados por el profesor Ricardo Espinosa. Patrullas de la defensa civil iniciaron la búsqueda de los excursionistas con quienes se perdió todo contacto desde la iniciación de su viaje”.
Esta información apareció después de dos días de notificada la desaparición de este numeroso grupo; no se informó nada más al respecto. Hace más de dos siglos, exactamente en el año 1707, el archiduque Carlos se preparaba para invadir España. Un numeroso contingente constituido por unos cuatro mil soldados, había acampado en un llano cercano a los Pirineos; su misión era la de seguir al otro día su marcha rumbo a estas montañas. Tal cual lo planeado, al día siguiente levantaron campamento y emprendieron la marcha. Al poco tiempo de su partida y en absoluta claridad “sencillamente” desaparecieron, sin quedar nada en el lugar, tal como si hubieran atravesado el umbral de lo invisible e imperceptible, ¿quizás una puerta dimensional?. |