El cráneo de tipo "M" es incompleto lo que dificulta aun más su estudio.
La capacidad de la bóveda craneana (y en consecuencia la masa cerebral) y la inteligencia no están en relación directa. El individuo que figura en los registros como el que tenía el cráneo más grande (mencionado antes) era un retrasado mental, mientras que Anatole France, cuyo cráneo sólo medía 1100 cc, fue un brillante escritor.
Algunas deformaciones intencionales durante el Neolítico y la Edad de Bronce
Minatogawa
Flathead
Columbia River
Chenook
En las imágenes se observan algunas deformaciones consideradas "extremas" por los antropólogos, aunque ni se acercan a la deformidad de los cráneos de Sudamérica, además como se puede observar se mantienen las proporciones de mandíbulas y cavidad ocular así como la capacidad craneal. Algunas de los Cráneos que tienen dudosa explicación científica.
Conehead
Tipo "M"
Starchild
Conehead
En los craneos de las imágenes se observa el aumento de la capacidad craneal así como otras anomalías imposibles de lograr tan solo con la deformación intencionada.
El caso del tercer cráneo es si cabe aún más intrigante pues no tiene apenas similitudes con los cráneos humanos actuales como demuestra la siguiente imagen
comparativa:
sin duda alguna estos seres vivieron hace miles da anos y quien sabe talvez habitan ahora en otro planeta ...humanoides una nueva raza humana o bien dicho una vieja raza humana...........?
Como si se tratara de un episodio de los Expedientes X, en las últimas semanas se ha anunciado públicamente la existencia de unos restos óseos pertenecientes, supuestamente, a alienígenas. En esta ocasión la pretendida conspiración para ocultar las pruebas no habría funcionado, ya que han aparecido las primeras fotografías de un extraño cráneo y del esqueleto de un pequeño humanoide.
Los investigadores norteamericanos Lloyd Pye y Mark Bean no se atreven aún a afirmar que el cráneo que están estudiando, en colaboración con un equipo interdisciplinario de anatomía y fisiología humana, pertenezca a un extraterrestre. El relato comienza hace sesenta o setenta años, cuando una adolescente encontró en una cueva al sur del estado mexicano de Chihuahua dos esqueletos completos, uno muy extraño y de pequeño tamaño y otro de estatura y aspecto normal. La joven guardó los cráneos de ambos durante toda su vida y, tras su muerte, fueron entregados a un matrimonio norteamericano para, finalmente, pasar a manos de sus actuales propietarios.