El cráneo "premoderno" y los tres especímenes que estudiaremos a continuación fueron hallados en la región de Paracas en Perú. Esto no significa que sean contemporáneos ni que estén relacionados. Es posible que que el "premoderno" sea un precursor del tipo "conehead", pero debido a que no existe ningún análisis de antigüedad sólo es posible especular en este sentido.
El tipo "Conehead" es muy inusual debido a la forma y volumen de su cráneo. Hay fotos de tres especímenes muy parecidos, lo que parecería excluir, teniendo en cuenta que las deformidades que se producen en Nubia presentan una gran cantidad de variaciones individuales, la posibilidad de cualquier deformación azarosa. Cuando se compara entre sí los tres especímenes del tipo "Conehead", se observa que las variaciones en las características individuales de estos cráneos entran dentro del rango de lo que se considera normal en morfología. No hay duda de que están muy relacionados entre sí, y quienes los han analizado creen que pueden ser representantes de una rama bastante diferente del género Homo, o quizá de una especie enteramente diferente.
La superposición comparativa del espécimen C1 con un cráneo moderno muestra algún nivel de imprecisión a causa del grado de distorsión que se produce al rotar las siluetas para ponerlas en posición. Como surge de la observación de los especímenes C2 y C3, la parte inferior del cráneo no se desvía de lo normal, y las proporciones generales son correctas.
Como se puede observar en la comparativa la capacidad craneal es muy superior a la de los hombres normales pudiendo alcanzar los 2500 cc, la mayor capacidad craneal documentada hasta la fecha es de 1980cc y se trataba de un individuo con retraso mental.
El tamaño enorme de la cúpula craneana se hace evidente en las tres fotografías. Se puede estimar, por interpolación con la figura de un cráneo normal, una capacidad mínima de 2200 cc, aunque podría alcanzar los 2500 cc. Con estos tamaños, la forma del cráneo puede haber sido una solución biológica —un mecanismo de supervivencia de la especie— ante el crecimiento de la masa craneal. La forma cónica de las cabezas facilitaría los partos, disminuyendo el riesgo de la extinción de la especie a causa de la imposibilidad de parir criaturas con semejante tamaño de cabeza. Sin embargo esta configuración no ha sobrevivido, lo que lleva a deducir que algo no funcionó en la adaptación, impidiendo que este tipo de solución biológica tenga representación entre los hombres modernos.
Las proporciones de este cráneo son "imposibles" biológicamente tal y como conocemos a la raza humana, su capacidad craneal es desproporcionada y sus ojos son visiblemente más grandes que los normales.
El tipo "J" presenta otros interrogantes. Es equivalente a un cráneo moderno casi en todos los aspectos, pero hay varios factores fuera de proporción. El tamaño de las órbitas de los ojos es más o menos un 15 % mayor al de la población moderna, aunque no es una deformidad muy importante. La diferencia más significativa es la enorme cúpula craneana, cuya capacidad estimada está entre los 2600 a 3200 cc. Nuevamente, la antigüedad del espécimen es desconocida.
Tanto el "J" como el "M" que será revisado dentro de un momento, están en el borde de la imposibilidad biológica. La única explicación que se imaginó quien ha analizado estos casos es que en estos ejemplares se haya prolongado más allá de lo normal en la especie humana la neotenia, que es el período que dispone una especie para crecer. Esto habría permitido el anormal crecimiento del cráneo. Si esto es así, significaría que la duración de la vida de estos especímenes habría sido sustancialmente mayor que el promedio de un tipo humano moderno.
El cráneo bautizado como tipo "M" es una variante que presenta una forma todavía más bizarra que las de los ejemplos anteriores. Está incompleto, pues falta buena parte del área inferior del rostro. Lo que surge de las partes que sí existen es que la zona facial estaría dentro de las proporciones normales de un cráneo humano estándar. La bóveda craneana, en cambio, es la más grande de todos los especímenes estudiados. Los dos lóbulos protuberantes de este cráneo son altamente anómalos y presentan una llamativa perfección en su simetría, que parecería ser muy difícil de lograr durante el crecimiento aplicando presiones mecánicas externas. Más raro resulta aún cuando se calcula que la capacidad craneal de este espécimen puede llegar a ser, fácilmente, mayor a los 3000 cc.
Por último hay que decir que cualquier conjetura de que estos especímenes son, en realidad, deformaciones o casos patológicos, debería ser fuertemente sustentada. De tiempo en tiempo aparecen formas y tipos anómalos de crecimiento en la población humana moderna; sin embargo, las deformaciones están dentro de un rango dado por cada especie. El cráneo humano más grande que se ha documentado en la literatura médica tenía una capacidad craneal de 1980 cc, aunque con una forma normal. Es necesario tener en cuenta que cualquier crecimiento patológico anormal del cráneo de un individuo trae aparejadas consecuencias tempranas en el desarrollo del individuo afectado, prácticamente sin excepción. La naturaleza es muy cruel a este respecto y jamás perdona. Sin embargo, todos los especímenes estudiados eran individuos maduros.