Parece ser que se trata de un signo adquirido desde el nacimiento que el gatito utiliza para
mostrar su dependencia hacia la madre que además es capaz de reconocerlos mediante este peculiar sonido.
Posteriormente, el ronroneo en gatos adultos sería una reminiscencia de la etapa infantil, mostrando en este caso la
subordinación o dependencia respecto al amo que le alimenta.
En general, según los etólogos (expertos en comportamiento animal),
el ronroneo expresa en general satisfacción y placer, pudiendo ser provocado incluso por voces conocidas para el gato, sin necesidad de que se establezca un contacto directo. Sin embargo, puede denotar un estado de
ansiedad,
miedo e
inferioridad, e incluso se da el hecho de que gatos enfermos ronronean sin parar. La explicación es que el animal
se siente en inferioridad de condiciones y estaría tratando de tranquilizar a un posible enemigo.
Otros etólogos atribuyen el ronroneo en gatos enfermos al
alivio que les supondría ver a una persona conocida en su sufrimiento.