| Pocos en el fútbol y la vida son capaces de hacer lo de John Javier Choronta Restrepo. El volante antioqueño jugó la final pese a la muerte de su padre en horas de la mañana y aún así fue uno de los más destacados del rojo paisa.
Ese John Javier de ayer fue un verdadero varón, pues son escasos los hombres que con su padre recién muerto se atreven a jugar una final y lo hacen bien. Con entereza y sacrificio, como se hacen los grandes en el deporte.
La suerte no acompañó a Choro, pero de seguro que su padre debe estar más orgulloso de él desde el cielo porque trató de homenajearlo con la quinta estrella del Medellín y estuvo cerca de conseguirlo en compañía de un grupo de amigos que lo apoyaron con un fuerte abrazo y no lo dejaron solo pese a la tristeza que produjo el deceso y el subcampeonato.
No habló, prefirió callar, quería regresar rápido a Medellín donde lo esperaban su familia y los recuerdos del padre, quien era velado en Campos de Paz. Por esa actitud y la responsabilidad que ratificó, John Javier fue la figura del DIM y así los destacados sean los americanos por su estrella número 13, lo del volante es para aplaudir 
__________________ ARRIEROS, ESPIRITU DE GUERREROS !!! - SI NO LO ENDEREZAMOS NOSOTROS TOES QUIEN???? -Le saca capul a una calavera. -Siente respirar a las hormigas. -Oye crecer la hierba. -Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. - Quiero regalarle una flor al amor de mi herida. |