Hay cuatro tipos de juego básicos en los gatitos:
Jugar a pelear: a partir de las cuatro semanas comienza a pelear con sus hermanos, al principio con movimientos débiles, pero luego se va haciendo experto en el arte de la lucha.
El salto de caza: el gatito se oculta, avanza agazapado y salta sobre una presa imaginaria.
Atrapar a la presa: incluye zarpazos con las patas delanteras para atrapar el objeto. Si la presa fuera un animal, esto tiene por finalidad atontarlo para luego cazarlo.
Arrojar objetos por el aire: si encuentra un objeto en movimiento, lo tira con sus patas por el aire, como si sacara un pez del agua. Luego gira para volver a atraparlo.
Recuerde que el gatito no necesita salir a pasear como los perros porque le alcanza con los estímulos que puede encontrar dentro de la habitación donde permanezca.