29-10-2008
, 07:55:43
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#10 |
| Denunciante Nuevo
| Cita:
Iniciado por [ Cяαzу_Ðαитє ] Q belleza de gobierno el q tenemos en este pais y peor esas fuerzas armadas ( Ejercito y ESMAD ) solo me queda decirles: Hijos de ****! Q triste es ver a un agente del ESMAD diciendole a los indigenas: "este pais progresara cuando todos ustedes esten muertos" Hasta la victoria siempre!!! | ......si... también me sorprendió mucho escuchar eso, parece que para el ignorante ese, estar en el ESMAD le hizo momentáneamente olvidar, de dondee y de quieneeesssssss es que desciende!
El cuento de la -dizque- SEGURIDAD DEMOCRATICA, ha envalentonado a mas de uno...
Ahora bien... no me parece justo que los indígenas sigan sufriendo de esa manera, no es justo que no se les haya escuchado hasta ahora y tengan que seguir caminando, buscando la forma..fíjense como el "mahoma chibcha" (léase Uribe) ... se da tantaaaa importancia, que hay que hacer tooodaaaa una procesión, peregrinación.... hasta su santuario; y bueno..debe ser porque ese Mahoma tampoco quiso ir a la montaña... asi que la montaña de indígenas llegará a él, yo solo espero que no los reciba con regaños, que sean tratados dignamente y sin ningún asomo de inferioridad, porque a veces somos tan pendejos que nos creemos "mas"... incluso, se leen unas intervenciones en el foro que hacen pensar que acà hay gente de la "realeza..." jijiji
Y bueno, por último... esto dice DANIEL SAMPER..... Cita: Daniel Samper Pizano
El Tiempo
Tras haber soportado desde hace cinco siglos la persecución de conquistadores, encomenderos, terratenientes, políticos, militares, policías, bandoleros, guerrilleros y paramilitares, los indígenas ahora también tienen que aguantar la imagen de gente violenta que se transmite de ellos y hasta las mofas de algunos columnistas.
Una de las tragedias más deplorables de este país es que desapareció el espacio de protesta social, que forma parte de toda democracia. Mientras los indígenas se arriesgan al exterminio, el único camino abierto a millares de campesinos atenazados en un extremo por los grupos violentos que los desalojan y en el otro por la pobreza económica y el desamparo legal es el del éxodo: escapar del peligro y la miseria, cambiar cosechas por semáforos.
En circunstancias normales, tendrían que haberse hecho oír; haber protestado, desfilado, marchado. Pero las circunstancias en que se desarrolla la política campesina desde hace tiempos no es normal. Nos hemos desacostumbrado tanto a la normalidad que expresiones de protesta no solo comprensibles sino justificables se miran como si fueran actos subversivos o, peor aún, avances terroristas. La prueba es que una huelga de corteros o una marcha indígena -dos movimientos que serían perfectamente lógicos y legítimos en cualquier democracia actuante- reciben en Colombia catalogación de subversivas y ayudan a justificar la declaratoria de conmoción nacional.
Aclaro de inmediato, para desilusión de macartistas, que repudio toda forma de violencia: condeno por igual el explosivo que hace perder las manos a un modesto suboficial de la Policía y las palizas a los campesinos que protestan. No debe alarmarnos que se produzcan marchas y paros: son parte del quehacer de una sociedad que respira. Lo que sorprende es que no haya más protestas en un país cuyas condiciones de vida son vejatorias e insultantes para millones de ciudadanos pobres; en particular los que pertenecen a minorías tradicionalmente explotadas o perseguidas.
Cuando a modo de queja los campesinos obstruyen una vía o inician una caminata, saltan de inmediato las voces que exigen aplicarles "todo el peso de la ley". Resulta curioso que esas leyes que reprimen a quienes protestan no sean tan benévolas como las que permiten a los autores de masacres lavar sus crímenes con unos pocos años de prisión o las que se diseñan para que políticos comprometidos con el paramilitarismo puedan volver a la calle.
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VIVE COLOMBIA!
__________________ Creo que los animales ven en el hombre un ser igual a ellos que ha perdido de forma extraordinariamente peligrosa el sano intelecto animal, es decir, que ven en él al animal irracional, al animal que ríe, al animal que llora, al animal infeliz. Friedrich Wilhelm Nietzsche |
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