Cierta anciana tiene un puesto improvisado en una esquina, donde vende panes a 500 pesos .
Todos los días un joven bien vestido se acerca, deposita una moneda de 500 pesos en la taza de la señora y se va a toda prisa sin tomar un pan.
Un día ella lo detiene antes de que se vaya.
- !Un momento, joven! - le dice la anciana.
- Sí, ya sé - responde él
¿Quiere saber por qué todos los días le dejo una moneda y no me llevo el pan?
- No, le replica la viejita
- Lo que quiero decirle es que ya vale 1000 pesos !!!!!