Aunque los emos me parecen la más ridícula estupidez que ha dado el mundo en los últimos años, siendo la línea entre la ridiculez y el retraso mental; no consideraría divertido matar a uno de estos especímenes... Si mucho ridiculizarlos, pero el matarlos o cascarlos es ir demasiado lejos. (Bueno, sería divertido matar si se tratase de Garavito o Jojoy, y de una forma bien gore.) |