Doctor Krápula son Mario Muñoz, Dib Hadra, Nicolás Cabrera, Germán Martínez, Sergio Acosta, Freddy Caldas y David Jaramillo. Es una de las bandas más sui generis y ambiciosas de la escena roquera colombiana. Estos siete amigos son como una logia medieval: todos viven y respiran por un proyecto común. No hay un líder claro, ni alguien que quiera imponer criterios.
El respeto por la diversidad es su lema. En diez años publicaron tres CD: 'El carnaval de la apatilla', 'Déle la vuelta al disco' y 'Bombea', que incluía la muy sonada 'El pibe de mi barrio'.
No nos interesan las canciones que reflejan una vivencia personal. Nos interesa ser más universales, que el público vea lo que pasa en el planeta".
Independientes, pero con disquera
La banda se convirtió en el paradigma de la independencia y se ganaron un espacio entre las mejores bandas del rock colombiano en los últimos años. Una de las pocas alternativas al dominio del tropipop.
El álbum que se lanza el 5 de julio significa un punto de quiebre en su carrera. Hicieron la producción con Sony-BMG. Pero no es una capitulación, porque los 'Krápula' no se rinden: es una asociación estratégica. "Les dijimos: si quieren trabajar con nosotros, estas son las condiciones", dicen.
Y es que lo fácil y obvio sería decir que el grupo bogotano es una banda de protesta, por el tono rebelde y de denuncia de sus canciones. Pero es más exacto, como dice Mario Muñoz, la voz líder, hablar de "banda propuesta".
Propuesta porque, como dice Germán Martínez, el guitarrista, "la idea es mover a la gente a la acción, no solo indicar lo que nos parece que está mal, que es lo fácil, lo obvio".
La independencia quedó garantizada y los beneficios pueden ser muchos. Los más importantes son mayor difusión internacional y mejores condiciones de trabajo.
"Hicimos el disco con Pablo Arraya, el productor que queríamos -dice Freddy Caldas- Nadie nos dijo qué hacer. Tampoco nos pidieron un segundo Pibe de mi barrio. Hicimos el disco que queríamos".
La madurez se nota. Su propuesta musical y su discurso están definidos. Conocen los vicios y problemas de la industria y los inconvenientes de firmar un contrato leonino.