Bueno, volviendo al tema: como esto y muchas otras cosas en la vida, lo importante no es demostrarle nada a nadie, sino demostrarnos a nosotros mismos que podemos decidir con sabiduría y responder por lo que hagamos.
Retiro mi anterior comentario de "¿a quién se le ocurre...?" Disculpas: podemos expresar lo que sentimos.
Ahora, quiero compartirles algo: uno de los indicadores de madurez en la personalidad es el hecho de que la sexualidad esté en un cuarto plano... La sexualidad no es nada malo: Dios nos dio la sexualidad como parte de nuestra vida y ¿por qué no? para nuestra felicidad. El problema recae en que sea empleada con fines egoistas o lejos del amor, hacer el amor no es malo: ceder por alguien o quedarse en la lujuria, sí.