mmmmmmmmm Si fuera un piojo, sería un bichito muy orgulloso. Formaría parte de un tipo de insectos con una larguísima tradición histórica y una evolución biológica y social admirable. Algún día moriría feliz apretado entre los pulgares de una madre, después de haber dejado mi herencia al mundo y disfrutado de mi vida aventurera entre paisajes capilares muy diversos, oyendo la voces de fondo que siempre acompañan las matanzas: “mamá, me aburro… ¡Nene, estate quieto!” |