Un tipo se casa con la novia y se van de luna de miel. Varias días después de regresar el tipo continúa con el mismo ritmo sexual desenfrenado mañana, medio día y noche.
La esposa, cansada y preocupada, le cuenta el asunto a su mamá y ésta le aconseja: "No seas pendeja, decile que tenes el periodo".
El marido llega al medio día y llama a la esposa: "Qué pasó cariño, ven, que tenemos cosas qué hacer..."
La esposa le contesta: "No se puede."
"Cómo que no se puede", le dice el marido, a lo que ella responde: "Es que tengo el periodo".
Entonces el tipo hace la cabeza hacia atrás, se frota las manos y exclama "¡ A Qué rico... la semanita del culito!"