Llega un borracho a su casa y se queda como dos horas tocando la puerta, y su mujer nada que le abre. El borracho ya cansado de rogar para que le abran se le ocurre decir:
- Mija, si me abre le traspaso las escrituras de la casa.
A la señora le sonó el negocio y accedió a abrirle.
- Y a ver la escrituras…
- Oigan a esta… Si casi no me abre siendo mi casa, como será si fuera suya.