Tatiana está de noche en el cementerio. De pronto se le aparece un vampiro, y le dice: "Te agachas o te mueres"
Tatiana se agacha, y al estar en posición, el vampiro le empieza a dar por atras.
En eso se inicia un diálogo.
"Cómo te llamas?" pregunta el vampiro.
"Tatiana."
"¿Eres casada?"
"Sí, tengo tres hijas."
"¿Trabajas?"
"Sí, de noche."
"¿Cuantos años tienes?"
"45."
"¡A no mija estás muy vieja para creer en vampiros!"